25 noviembre 2005

Blablabla...

De nuevo el sueño se apodera de mí. Durante un breve periodo de tiempo he despertado del letargo. Pero, de repente un profundo sopor me invade: me duermo inevitablemente. Me veo de nuevo obligado a representar un falso personaje, he vuelto a la frivolidad de los salones de casas de citas; a parecerme a aquel que la gente cree que sigo siendo, a fingir tener los pensamientos y los gustos que se me atribuyen, a hacer las cosas que los demás esperan que haga y ya no puedo chupar mas.

He vuelto a no vivir, contentándome en parecer que vivo, a considerar la vida como un molesto impedimento para fingir con libertad, a tener el aire de vivir y no saber que vivo, a hablar de los acontecimientos de la vida, pero no de de aquello que los motiva.. Vuelvo a preguntarme cada noche ¿qué he hecho hoy?, y vuelvo a sentir tan vana mi jornada, tan vacía, que quisiera atraparla al vuelo, recomenzarla hora tras hora y estoy de nuevo triste e incómodo. Noto como la sangre de mis venas fluye con abundancia, pero luego se fija, se endurece, se opone a todo contacto perfecto del espíritu con la naturaleza, y oculta, bajo la apariencia persistente de la vida, la disminución de la vida, formando una envoltura donde el espíritu oprimido languidece, se marchita y muere.

Y en mi sueño, sueño que sueño con que nada me pertenece, ni siquiera el estado precario mediante el cual exaspero a la vida, disimulo penosamente mi hastío, y cumplo las leyes de la imitación, las leyes del miedo, miedo a la soledad, que me obligan a imitar un modelo, sin tan siquiera escoger el modelo que imito. Y así navego a la deriva entre gentes de principios, carentes de sinceridad porque sólo hacen lo que sus principios han decretado. Incluso, los recuerdos... se conservan en mal estado, se pudren: nostalgias, remordimientos, arrepentimientos, son alegrías de otro tiempo vistas de espaldas.

Cada instante se llevó lo que había traído, impidiendo al futuro llegar. Y lo peor... la resignación. Algo así me habría irritado hace un año; esta vez me deja tranquilo, y dejo de manifestar contra mí la menor condena. La desidia me auto absuelve generosamente... ¿Alguien me invita a un café bien cargado y luego me da una sacudida en el ano?

4 Comments:

At 25 noviembre, 2005 12:40, Blogger reflejos said...

Bienvenido al planeta de los zombis.
Cuantos sentimientos; asustas.
Lástima de distancia para ese café.
besos

 
At 25 noviembre, 2005 16:06, Anonymous Anónimo said...

Es tu cumple, Free? O te acaba de bajar la regla?. A tí lo que te va a hacer falta va a ser un dorival, una sopitas calientes y que te den un masaje en la tripita. Cuchi Cuchi cuchi...

Miss J. Hyde

 
At 25 noviembre, 2005 23:06, Anonymous Lidia said...

Eres afortunado porque sabes que te ocurre.
Afortunado poque lo puedes expresar y te haces entender aunque no siempre se te comprenda.
Eres afortunado cuando reconoces las caretas, falsedades.
Afortunado tú que, aunque sea en sueños, sigues soñando que sueñas.
Vivo, disfrutando de una buena compañia para tomar unos cafeses.

 
At 26 noviembre, 2005 22:40, Anonymous sabbat said...

Lo último rima Free, ten cuidado. Ese dicen que es el primer síntoma de decrepitud ;)

Un beso semi-seco, hoy :)
que alguien te lo beba por mí en los labios.

 

Publicar un comentario en la entrada

<< Home