Puaj
Últimamente veo que muchos visitantes encuentran los post mas recientes desagradables; no les falta razón, ya parezco El maleducado. Pero debo explicarme. Un blog no es tan serio como cualquiera de las publicaciones más veneradas y calificadas de “intelectuales”; aunque hay algunos mejor que muchas de ellas. De hecho, no se puede confundir “inteligente” con “intelectual”, aunque haya gentuza con muchas pretensiones que no sepa apreciar la diferencia. Como estos post, bueno, pretenciosos no son, pero si inteligentes. O por lo menos, espero que divertidos. Inteligente no es la palabra que debiera usar aquí sino quizá fascinante. Todos sabemos que se trata de una coña. Que no es real. Supone una oportunidad de mirar el lado oscuro sin formar parte del. Es como ver a un pitbull devorando a un cabrito. Desagradable pero a la vez fascinante. Sobre todo porque no somos el cabrito. Me pregunto cual es el punto de vista de ese pobre bicho, mirando desde el suelo las caras curiosas que lo observan mientras toma aire por última vez. Pero no nos alejemos del caso. Quizá no sea una experiencia didáctica, pero como mínimo hace pensar.Sucede que tal como a algunos les gusta recordar los sucesos más agradables, para otros -entre los que me incluyo-, de una manera extraña, los fenómenos más repugnantes poseen una fuerza de atracción casi insuperable. Tomemos a un hombre que está cenando, de repente, en algún lugar a su espalda, un perro vomita. El hombre puede seguir comiendo y no mirar aquel horror. Puede también dejar de comer y marcharse sin mirar. Pero una especie de insistente atracción, como una tentación (y que puede ser, joder, esta tentación?), le empuja, y empuja a su cabeza a darse la vuelta y echar una mirada, una mirada a lo que le va a hacer establecer de disgusto, a lo que no quiere de ningún modo contemplar.
Y ahí es donde entro yo.



7 Comments:
Síiiiiiiiii!!! Yo también me siento atraída por cosas repugnantes. Mi ex-novio era yonqui y después se convirtió en un ficus. O algo así...
Miss J. Hyde
Supongo que tienes razón.Pero sigo sin poder pisar a ninguna clase de bicho,aggg, me descompongo al pensar en sus diminutas vísceras pegada en la suela de mi zapato.Por el contrario puedo ver sin pestañear cualquier clase de trasplante.
Besos
Eres ácido y te gustas cuando eres ácido. También has sido entrañable y te gustabas cuando eras entrañable... Yo creo que es un buen equilibrio, ¿no?
Te diría más pero no me apetece y sobre la educación... ¡Puaggg la educación! Sin embargo yo creo que las personas civilizadas tienen su punto. Por eso yo prefiero ser civilizada y que le den mucho por el saco a los que no hacen más que sacar a cuento la educación. Porque esos que tanto defienden la etiqueta, luego son los primeros en colgarse de las ramas de un árbol para recuperar una pelota de tenis, por ejemplo
Todo esto iba por mí, free? Pues chico no sé. Seré muy rarita, pero es que no me gusta leer cosas sobre vómitos, infecciones y demás fluidos y no fluídos corpóreos. Ya lo siento. Además esa vocación masoquista que dices no la tengo. Lo que tengo es tu blog en favoritos... y una,que tiene esperanza en el género humano, espera que el post de hoy sea un poco más amable.
Yo miro al perro que vomita porque soy el pitbull que se lo comerá despues como si fuera un corderito...
ñam, ñam.
zibuk egocéntrica, q no iba por ti solamente, jejeje; era por introducir tema para el post... mañana mas
Me siento como ese hombre que está comiendo. Una atracción que desconocia en mí me lleva irremediablemente a seguir leyendo lo que vomitas. No soy inteligente ni intelectual pero me conmueves. Me encanta.
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